Reglamento Interno de Orden, Higiene y Seguridad: ¿está realmente actualizado?

El Reglamento Interno no debería convertirse en un documento estático. Revisamos cuándo es obligatorio, qué materias regula y por qué mantenerlo actualizado forma parte de una gestión laboral preventiva.
Reglamento Interno de Orden Higiene y Seguridad

Tener un Reglamento Interno de Orden, Higiene y Seguridad (RIOHS) no significa necesariamente que la empresa esté al día.

Las leyes laborales evolucionan, pero las empresas también: crecen, incorporan nuevas áreas, modifican sus procesos y enfrentan nuevos riesgos. Un documento elaborado correctamente hace un par de años puede dejar de reflejar las obligaciones vigentes o la operación diaria del negocio.

Por eso, más que un archivo que se redacta una sola vez y se guarda en un cajón, el Reglamento Interno debe entenderse como parte viva de la estructura preventiva de la organización.

La pregunta clave no es si tu empresa tiene uno, sino si el que tiene responde a su realidad actual.

¿Qué es el Reglamento Interno de Orden, Higiene y Seguridad?

El RIOHS establece las obligaciones y prohibiciones a las que deben sujetarse los trabajadores en relación con sus labores, permanencia y convivencia dentro de la empresa.

Además, contempla normas orientadas a garantizar un ambiente laboral digno y de mutuo respeto.

Lejos de ser un mero trámite administrativo, este documento permite ordenar la relación laboral y fijar reglas claras sobre materias que impactan el funcionamiento cotidiano de la organización.

¿Qué empresas están obligadas a contar con un RIOHS?

El artículo 153 del Código del Trabajo exige confeccionar un RIOHS a las empresas, establecimientos, faenas o unidades económicas que ocupen normalmente 10 o más trabajadores permanentes. Para este cómputo deben sumarse los colaboradores que prestan servicios en distintas dependencias o sucursales, independientemente de su ubicación geográfica.

Una precisión importante: esta exigencia del Código del Trabajo no debe confundirse con las obligaciones de higiene y seguridad que la Ley Nº 16.744 impone a empleadores con menos de 10 trabajadores. La Dirección del Trabajo (DT) ha distinguido expresamente ambas situaciones, por lo que el número de trabajadores no debe analizarse de forma aislada para asumir que una PyME carece de obligaciones preventivas.

¿Qué debe contener el Reglamento Interno?

El artículo 154 del Código del Trabajo fija el contenido mínimo del RIOHS, incluyendo:

  • Jornadas, turnos de trabajo y descansos.
  • Estructura de remuneraciones.
  • Obligaciones, prohibiciones y sanciones disciplinarias.
  • Normas e instrucciones de prevención, higiene y seguridad.
  • Procedimientos de reclamo y sanción ante faltas laborales.

Sin embargo, el desafío no es copiar y pegar disposiciones legales. Las reglas internas deben ajustarse al día a día de la empresa, respetando siempre los límites del ordenamiento jurídico y los derechos fundamentales de los trabajadores.

¿Por qué un Reglamento Interno queda desactualizado?

Cuando la empresa u organización evoluciona pero la documentación se estanca, surge una brecha entre lo que el papel exige y lo que realmente ocurre en la práctica.

Por esta razón, auditar el RIOHS no se limita a corregir fechas o añadir referencias a leyes recientes. Implica evaluar si las reglas internas siguen siendo coherentes con las políticas vigentes, los protocolos operativos y los criterios con los que se toman las decisiones laborales.

Desde una perspectiva preventiva, el objetivo es que la documentación acompañe la gestión y mantenga su utilidad práctica.

Ley Karin: un ejemplo claro de actualización obligatoria

La entrada en vigencia de la Ley Karin obligó a las organizaciones a revisar a fondo sus reglamentos, al fortalecer las exigencias de prevención, investigación y sanción del acoso sexual, acoso laboral y violencia en el trabajo.

Esta normativa exige incorporar en el RIOHS tanto el protocolo de prevención como el procedimiento de investigación y sanción aplicable.

No obstante, la actualización documental es solo la primera mitad del trabajo: la empresa debe asegurar que sus canales internos funcionen, existan responsabilidades claras y cuente con la capacidad operativa para actuar ante una denuncia.

La actualización documental y la implementación práctica deben avanzar siempre de la mano.

Señales de que tu Reglamento Interno necesita una revisión

No conviene esperar a una fiscalización de la DT o a una demanda laboral para descubrir desfases en el documento. 

Algunas señales de alerta clara son:

  • Antigüedad: El RIOHS lleva años sin una revisión por parte de abogados laboralistas.
  • Cambios normativos: Han entrado en vigencia reformas legales relevantes que afectan la operación.
  • Crecimiento organizacional: La empresa ha creado nuevas áreas, cargos o modalidades de trabajo.
  • Nuevas políticas: Se han implementado protocolos internos que no conversan con el reglamento.
  • Falta de claridad: Las jefaturas o responsables de aplicarlo no conocen realmente su contenido o aplican criterios distintos a los escritos.

Detectar estas inconsistencias a tiempo evita contingencias graves durante fiscalizaciones o procesos disciplinarios.

La actualización no termina en la redacción: cumplimiento de formalidades

Modificar el Reglamento Interno exige cumplir con el procedimiento formal establecido en el Código del Trabajo para la comunicación y entrega de copias a los trabajadores.

Asimismo, la normativa administrativa exige el registro electrónico del RIOHS vigente ante la Dirección del Trabajo, adjuntando la copia del documento y los comprobantes de su correcta publicación y difusión. 

Actualizar no es solo editar un archivo Word, sino garantizar su plena validez legal ante la autoridad regulatoria.

El RIOHS como pilar de la gestión preventiva

Un Reglamento Interno actualizado va más allá del cumplimiento formal: ayuda a fijar reglas de juego claras, ordenar procesos, delimitar responsabilidades y otorgar certeza jurídica a la relación laboral.

En Martínez & Rodas, entendemos que esto forma parte central de un modelo de Compliance Laboral, donde la regularización documental y la prevención de riesgos legales van de la mano con la estrategia de la empresa. 

Si tu empresa ha experimentado cambios operativos o ha pasado tiempo desde la última revisión legal de tu RIOHS, en Martínez & Rodas te asesoramos en la auditoría y actualización de tu documentación laboral, adaptándola rigurosamente a la normativa vigente y a tu realidad operativa.

Conoce nuestro servicio de Asesoría Laboral para Empresas.

*Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y no constituye asesoría legal. La información aquí contenida puede no reflejar la totalidad de las particularidades de un caso concreto. Para un análisis específico, te recomendamos contactarnos directamente.

Roberto Rodas

Roberto es Director de Litigios y Co-Fundador de Martínez & Rodas. Lidera la práctica de litigación estratégica, con especialización en derecho penal económico, delitos patrimoniales y conflictos empresariales de alta complejidad.

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